

Los críticos musicales se han apresurado tanto en publicar sus listas sobre los mejores álbumes de la década que no han dejado que el año concluya. La revista Pitchfork se adelantó publicando su ranking el día 2 octubre. Acto y seguido el resto de publicaciones se apresuraron para ofrecernos sus propias valoraciones en un afán que parecía querer demostrar que sus puntuaciones se basaban en criterios propios. Si bien es cierto que las revistas están muy al corriente de los álbumes que están por llegar, también es cierto que no se puede juzgar un libro mediante su portada, como nos aconsejaba Bo Diddley. Y más hoy día, cuando en un periquete cualquiera pone a circular sus canciones sin tener que vérselas con procesos kafkianos. Las posibles joyas que puedan haber surgido durante este últimos añicos de la primera década del siglo XXI en el futuro puede que obliguen a corregir las listas que hemos ido recopilando. Con más certeza, los posibles cambios serán inspirados por la clarividencia que nos ofrecerá el paso del tiempo.
Se ha podido leer que ésta ha sido una década esplendorosa. Vale la pena matizarlo. Nunca se había producido ni escuchado tanta música como hoy día. El acceso a la música se ha democratizado mucho y consecuentemente la cultura musical podría haber aumentado. Nuestros hábitos como consumidores han cambiado por completo. El ordenador se erige hoy día como el principal reproductor musical y su llegada ha obligado a la industria musical a reinventarse o morir. Pero no hay de qué alarmarse. A pesar de las amenazas populistas que difunden algunos desesperados, me arrimo a Schopenhauer para reiterar que la música siempre seguirá existiendo.
Ahora bien, ¿en qué nivel se encuentra la calidad musical de la primera década del milenio? Es difícil juzgarlo si lo comparamos con lo que dieron de sí sus antecesoras. Han surgido grandes artistas y grandes obras. pero también ha habido un abuso de revisionismos y neologismos. Los géneros se han mantenido más o menos estables a pesar de que se han multiplicado los subgéneros, así como los subgéneros de éstos. Tomaremos como ejemplo a Animal Collective. Muchos los señalan como uno de los grupos más originales de los últimos años a pesar de que Smells Like Brian Wilson. Los abanderados de las décadas pretéritas generaron una confrontación mayor con lo establecido. Es simplemente una observación, sin ánimo de entrar en valoraciones. Da la impresión que las grandes revoluciones musicales quedaron aparcadas en el siglo XX. Otro ejemplo lo tendriamos con Burial, el músico electrónico revelación del último lustro cuyos galardones generan un absoluto consenso. A pesar de su esplendorosos trabajos, su aparición como fenómeno no puede equipararse a lo que supusieron grupos como Daft Punk en los 90 (gracias a James Murphy, el cual se atrevió a pincharlos en el CBGB según reza "I'm Loosing My Edge", una de las grandes canciones de esta década).
Volviendo a las listas, sean cuales sean tus gustos resultan sumamente interesantes ya sea por curiosidad o para descubrir aquel disco "imprescindible" que en su día nos pasó desadvertido. Hemos recogido los resultados de ocho publicaciones. The Wire desgraciadamente nos han comunicado que no tienen intención de elaborar su propia lista. Y estaremos atentos a Last.fm para cuando nos cuenten qué es lo que más hemos escuchado. Como podréis advertir a continuación existe una cierta unanimidad de criterios para evaluar los mejores trabajos de la década. No es tarea fácil ponerles nota y por lo tanto dejamos que sean los profesionales quiénes nos lo cuenten:
Fact Magazine
Consulta aquí la lista completa
NME
Consulta aquí la lista completa
Pitchfork
Consulta aquí la lista completa
Playground
Consulta aquí la lista completa
Rate your music
Esta lista muestra los resultados de los votos de los usuarios de Rateyourmusic.com en fecha de 16/12/2009. Consulta aquí la lista completa
Rock de Lux
Rolling Stone
Consulta aquí la lista completa
The Guardian
Consulta aquí la lista completa

Músico experimental y artista sonoro de vanguardia
Al ver las revelaciones tipo Jay-Z o Eminem voy a hacer la travesura de juzgar mejor por las portadas (perdoname Bo y Klamm...), si no, me resulta dificil sentir la hermandad con los pitchforks y rollingstones. Si es por la portada, el Black Album de Jay quedaria bien alto en el ranking, por la elegancia que no me transmite su musica.
Y tambien seria curioso ver que encontrariamos si dejasemos entrar en el panteon a los no-anglosajones...
Quisiera saber si alguna de estas revistas tiene argumentos para calificar estos albumes, ya que si yo fuera editorialista de alguna de ellas, mencionaria como deber y respeto a los lectores la justificación, ya que pienso que esto depende mucho de la politica de la revista, claro, si está patrocinada o no, si quien hizo esta lista es especialista en música, si está clasificado minimamente en algún género o si se ve reflejado su éxito por las ventas, los gustos personales del(os) critico(s), significado del momento histórico, letras, arreglos musicales o calidad musical, si transmite algo el disco, si el grupo se mantiene vigente o es one hit wonder, si la publicación es imparcial siendo inglesa, o americana, etc. Quizás les compre como verdaderas estas listas. El hecho es que si bien estamos inundados de grupos nuevos que vienen y van, y que algunos artistas venden más por sus escándalos que por su constancia musical (véase a Ami Winehouse), y que algunos no proponen, simplemente nos rondan en la cabeza porque nos suena familiar o por influencia directa de un grupo u otro, entonces no puedo tomar en serio algunas de estas listas. Me parecen más bien localistas, en lo personal, comparto mi vida entre ingleses, americanos y mexicanos, y tenemos serias discrepancias ante estas listas. Saludos a todos.